viernes, 28 de septiembre de 2007

Estrictamente personal - El Universal - Columnas




El ‘gasolinazo’ descontroló el manejo de la impertinencia política de Vicente Fox de embarrar su bonanza a todos. Ahora los legisladores sólo tienen que enfocar mejor en dónde investigan la corrupción en su sexenio

Como el Cid Campeador, Vicente Fox revive cada vez que se le cree muerto. Abrir las puertas de su rancho San Cristóbal, en San Francisco del Rincón, a la revista Quién, la publicación que sirve de álter ego para los wannabes de la sociedad mexicana, le generó una nueva ola de improperios, acusaciones, denuncias, quejas, lamentos y un potaje que mezcla imputaciones de cinismo, corrupción y a la infaltable señora Marta. El Congreso abrió una investigación sobre sus propiedades, y el senador Ricardo Monreal fue a la PGR a denunciar penalmente al ex presidente. La nueva comedia de la política mexicana necesitaba colofón a su primer episodio, que lo dio el mismo Fox al proclamar a los cuatro vientos: “Ante México y los mexicanos, y mi madre que está en el cielo, declaro decir la verdad”. ¿Cuál verdad? Que es honesto y víctima de una campaña falsa y fantasiosa.

La campaña se la están haciendo muchos agraviados por sus torpezas políticas durante su sexenio, luego que él mismo puso las salsas sobre la mesa al permitir que las cámaras de Quién sacaran las fotos de su propiedad, lo que motivó el asombro de miles de desmemoriados que encontraron cómo verbalizar su molestia gracias a las imputaciones de su viejo ex amigo, Lino Korrodi, cerebro financiero de Amigos de Fox, quien dijo que no había sido producto de la honestidad jurada sino, probablemente, de corrupción y tráfico de influencias.

Fox parece herido y Marta Sahagún, su trepadora esposa dickeniana que ha hecho las veces por años de cariñosa compañera y aceleradora de cuanta neurona tenga en la cabeza el ex presidente, es una fiera, como siempre, amenazando periodistas, presumiendo relaciones, hartando en los medios y buscando ejercer un poder que se le prestó un rato pero que hoy no tienen. ¿O sí lo tienen?

Habría que revisar, por debajo de la retórica inflamatoria de todos lados, qué tanto le pegó a Fox. Pensando muy mal, ¿no habrá calculado Fox este nuevo episodio? Al facilitar la sesión fotográfica, pudo haber sabido o inducido la fecha de publicación, y haber calculado su difusión en vísperas de la reunión de la Internacional Demócrata de Centro que se celebraría días después en Roma. ¿Qué sucedió? Fox se colocó nuevamente en lo alto de la agenda política mexicana y borró de las marquesinas a todos.

La embestida en México se daba mientras en Roma los partidos de derecha del mundo lo elegían copresidente, y arreciaba cuando el papa Benedicto XVI recibió a todos los derechosos en el Vaticano, con Fox y la señora Marta incluidos, a quienes saludó en una audiencia que le dio vuelta a la hoja de la última vez que estuvieron en el mismo sitio, cuando el mal afamado padre Marcial Maciel la metió por la puerta de atrás para que, de pasadita, saludara en un pasillo al papa Juan Pablo II, pues de otra forma no iba a poder acceder a él.

Pero si lo de Roma fue significativo, en el contexto de que cuando más arreciaban las críticas más blindaje se colocaba a nivel internacional, en México los panistas tuvieron que empezar a sacar la cara por su ex presidente. A principio de la semana, frente a la ola de opinión pública, se sumaron todos los partidos en el Congreso para investigar a Fox, aunque no tardó el coordinador de los panistas, Héctor Larios, en rectificar el camino y anunciar que el PAN se opondría a esa comisión parlamentaria.

La situación se les desbordó porque se metió en medio de la polémica por el gasolinazo y los llevaba a una crisis. Los panistas se pusieron muy nerviosos y buscaron cómo desviar la atención del respetable público. Ya sabían que esta combinación les había causado, en mediciones parciales que se han realizado, seis puntos de preferencia electoral.

Políticamente se le empezó a tender un cinturón sanitario, pero quedó la vía penal. Monreal incurrió en la desviación del sistema judicial mexicano, que aunque reconoce que todo acusado es inocente hasta que se le demuestre lo contrario, la carga tiene que ser presentada por el inculpado; es decir, el inocente es el que tiene que probar su inocencia, y no el acusador probar la acusación. Pero si Monreal llevó pruebas hemerográficas, la mejor prueba para Fox será la misma.

Si se revisa el reportaje que realizó el periódico A.M. de León en la víspera de la visita del presidente George W. Bush al rancho en San Francisco del Rincón, podrá apreciarse claramente que la propiedad mostrada en Quién no presenta mayor cambio a la que enseñó A.M. hace casi seis años, salvo algunos tapetes, cuadros y la alberca que se construyó. El rancho de La Estancia también ya existía, así como las cabañas —donde se quedó Bush— y los agaves. El Centro Fox, de financiamiento escondido, se levantó sobre el viejo casco del rancho donde vivía su madre.

Fox fue invirtiendo en el rancho, donde construyó un lago y recibió caballos pura sangre. Es probable que la remodelación haya salido de su bolsillo. Después de todo, con salarios, más bonos y con el añadido que como presidente no tenía prácticamente gastos de nada, pudo haber logrado un ahorro sexenal superior a los 35 millones de pesos. En la documentación pública que puso el mismo Fox en internet desde el lunes pasado, se pueden ver sus declaraciones patrimoniales, donde no se aprecian, a primera vista, mayores problemas. Además, tiene un fideicomiso en el cual, por ley, nadie podrá escudriñar.

¿Para dónde vamos? Por la ruta iniciada, a ningún lado. Pero los legisladores tienen nuevas oportunidades. La soberbia de Fox y el interés panista para enderezar todas las baterías hacia Marta Sahagún para blindar a Fox, les abren nuevas posibilidades. Investigar la presunta corrupción en el gobierno de Fox no está en lo tangible, sino en lo intangible. Pueden investigar las Sofoles de los jóvenes Bribiesca Sahagún y en dónde utilizaron tráfico de influencias, como presuntamente sucedió con los contratos de viviendas del ISSSTE manejadas con el sindicato de maestros, a cargo del lugarteniente de Elba Esther Gordillo y hoy director de la Lotería Nacional, Francisco Yáñez.

Pueden persuadir a ex funcionarios de Pemex a que declaren sobre las “recomendaciones” de Los Pinos para reaseguros de plataformas y adquisición o renta de buques petroleros. O indagar si los empleados de la señora Marta evadieron impuestos al Seguro Social.

Es posible que haya empresarios que revelen cuánto les cobraban los hijos de la ex primera dama por citas con miembros del gabinete. Ahí están las claves. El cinismo de Fox y su neurona de cabecera allanan el camino para tratar de desmantelar la pretendida honestidad del ex presidente. Huelen a gas, pero hay que encontrar de dónde sale. Pero también hay que reenfocar la investigación. De otra manera, no sólo dejarán intacto a Fox y a su familia sino que, con seguridad, hasta le harán el favor de blindarlos históricamente. Y esto, seguramente, es exactamente lo contrario al deseo político de llevarlos al paredón.


Powered by ScribeFire.

No hay comentarios: